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APRENDÉ A ACTIVAR TU CORE, RESPIRAR BAJO CARGA Y ENTRENAR TU ABDOMEN SIN ABULTARLO NI CARGAR LA ZONA LUMBAR.
$70.500
• Entrenás abdominales, pero no sentís que tu zona media se fortalezca.
• Cuando hacés fuerza, empujás el abdomen hacia afuera.
• Terminás cargando la zona lumbar o el cuello.
• Querés una cintura visualmente más definida sin dejar de entrenar fuerte.
• No sabés cómo coordinar respiración, suelo pélvico y core.
→ Evaluar tu diástasis y entender la posición de tus costillas.
→ Aprender la respiración y usarla cuando hacés fuerza.
→ Encontrar una pelvis neutra para entrenar con mayor estabilidad.
→ Activar correctamente el transverso y el suelo pélvico.
→ Incorporar dos tipos de hipopresivos a tu rutina diaria.
→ Avanzar desde ejercicios básicos hasta rutinas completas.
→ Aplicar todo lo aprendido a tu entrenamiento de fuerza.
ESTE ENTRENAMIENTO ES PROGRESIVO PARA APRENDER A USAR TU CORE Y TRASLADARLO A CADA EJERCICIO QUE HACÉS. Y A LA VIDA DIARIA TAMBIÉN. TE LO LLEVÁS PARA SIEMPRE.
Tuve dos llamados de atención: el primero fue un dolor lumbar muy específico que aparecía al cargar peso en ejercicios funcionales. Siempre me tiraba o me dolía esa zona y tenía que elongar, hacer sesiones de osteopatía, o cargar menos hasta que se pasase lo agudo. Muy molesto y viste cuando decís: “¿Esto es normal? ¿Será siempre así? ¿Soy yo?”
Y el segundo llamado de atención…
Fue un poco más banal (y está bien también, creo), pero gracias a tirar de esa punta del ovillo terminé llegando a todo este conocimiento.
Veía en redes abdominales súper trabajados, estables, definidos, y me preguntaba:
“¿Esta gente solamente hace crunches o elevaciones de piernas?” Además de tener un porcentaje graso muy bajo.
Y claro... no. No era solamente eso.
Ahí empecé a estudiar muchísimo más en detalle: leyendo estudios, consultando con profesionales de suelo pélvico y fisioterapeutas, haciendo cursos de hipopresivos y Low Pressure Fitness, y profundizando en anatomía y fisiología del core como una estructura fundacional clave para el movimiento, la postura, la respiración y la transferencia de fuerza.
La mayoría de las personas que veo en el gimnasio entrena sin tomar en consideración la inhalación y la exhalación respecto de la fase donde hace la fuerza. Entonces: respira al revés, abulta el abdomen (lo cual tiene consecuencias funcionales y estéticas en el mediano o largo plazo), carga presión donde no es eficiente y después...
...se pregunta por qué duele la cintura, se abulta el abdomen, o si bien la entrenan, su zona media no se ve como debería o esperarían (hay tantos gustos visuales de abdomen como de cualquier otra cosa, obvio).
EN ÉSTE ENTRENAMIENTO APRENDES:
a hacer exactamente lo contrario a lo que hacemos todos.
→ organizarte por dentro para ejecutar la fuerza con el músculo que corresponde, y no con todo el tronco, cervical, etc.
→ sostener desde adentro para cuidar la cintura lumbar y que no se lleve la carga.
→ cargar sin romperte
→ verte el abdomen fuerte, sin engrosarte en la cintura.
-personas que entrenan musculación y se dieron cuenta que haciendo crunches no lucen como quisieran.
-personas que tengan una diastasis de los rectos leve, o suave, de no mas de dos dedos. Tocarse la separación en el abdomen y medir.
-personas que entrenan musculación y tienen dolor lumbar al hacer hip trhust, sentadillas, búlgaras, etc: “pinchazo” en un extremo de la columna.
-look de “mommy pouch” o abultamiento en la zona inferior del abdomen.
-Prolapso vaginal de cualquier tipo
-Incontinencia urinaria
-Desconocimiento completo de entrenamiento de fuerza o de gimnasio: no les será muy útil éste nivel.
-Diastasis de más de dos dedos.
-Hernias o abultamientos en abdomen no estudiados.
Podés hacerlos en tu casa sobre un mat. Vas a necesitar: rolo de yoga, bloque de yoga, una banda de resistencia liviana, una pelota de 25 cm de yoga (opcional). Obvio también recomendado en el gimnasio pre sesión de pesas junto con la movilidad.
Sentí mi cintura más afinada, pero lo más valioso fue entender que un core fuerte va mucho más allá de cómo se ve.
Antes me dolía muchísimo la cintura. Hoy entreno fuerza cinco veces por semana sin molestias.
Aprendí a respirar de una manera completamente distinta y a activar realmente el core. Eso cambió cómo hago fuerza.